martes, 3 de mayo de 2016

Primavera Lisboeta.

"Lisboa menina e moça, menina
Da luz que meus olhos veem tao pura
Teus seios sao as colinas, varina
Pregao que me traz à porta, ternura.
Cidade a ponto luz bordada

Toalha à beira mar estendida."

                                                                                                       
     La primavera es una época alegre y luminosa, por eso elegimos esta época para conocer un punto de la Geografia que nos pilla cerca, pero que a veces la dejamos pasar desapercibida; es una ciudad que no tiene una "atracción estrella" como será el Coliseo, la Alhambra, la Torre de Pissa, pero lo que te enamora es su aire bohemio, sus fachadas de azulejos...Durante esta estación del año, el sol es el protagonista principal, la luz del día es inmensa y las lluvias del invierno se quedan atrás; esto hace que la vida de la ciudad salga a la calle y los lisboetas hagan más vida fuera de sus casas, las calles se llenan con sus terrazas; los meses mejores para poder disfrutar de esta bella ciudad son los de abril y mayo, ya que las temperaturas son más suaves y disfrutaremos más de la luz y el calor; aunque para poder disfrutar de sus playas habrá que esperar a los meses de verano, hay playas muy cerca de la capital como: Cascais, Carcavelos, Guincho, Caparica...
Praça do Comercio.
   La luz de estos meses hacen brillar más los edificios, si queremos visitar el Castelo de Sao Jorge, Belem, pasear por Baixa...El castillo de San Jorge es la parte más alta del centro de la  ciudad, es una de las arquitecturas medievales mas importantes que hay, existe un barrio en la capital Lisboeta que es el de Alfama, que es uno de los pocos supervivientes del terremoto que asoló a la ciudad , así como la catedral y el convento de Cormo. Existen en la ciudad dos edificios clasificados por la UNESCOcomo patrimonio de la Humanidad, como son el Monasterio de los Jeronimos y la Torre de Belem, construcción militar que se encuen- tra a un lado del inmenso río Tajo. Hay multitud de cosas que nos sorprenderán como los espectáculos improvisados de los artistas callejeros en la Baixa, las pintorescas casas abuhardilladas de Praça de Figueira, las aceras blancas y negras de la Plaza Rossio; las placitas del Barrio Alto, llenas de naranjos super perfumados, la plaza más grande de la ciudad Praça do Comercio, llena de terrazas, donde nos podemos tomar una cervecita (Super Bock) contemplando el río Tajo. El Chiado, es un barrio bohemio, te viene a la mente el barrio parisino de Montmartre. Alfama, es un antiguo barrio de pescadores, que tiene grandes influencias judías y musulmanas, está repleto de callejuelas, casas con sus balcones que poseen un aire decadente y popular. Al igual que en Rio de Janeiro, Lisboa posee una estatua del Cristo Redentos (pero 20 cm. más pequeña), que podemos ver desde la orilla del río.

 En 1755 ocurrió un gran terremoto que asoló la ciudad, sobre las ruinas de la primera ciudad se encuentra La Baixa que es el corazón de la ciudad, la planificación urbana se debe al Marqués de Pombal.  Esta ciudad parece pequeñita, pero cuando estas en ella te das cuenta que es una verdadera
capital europea con todos sus servicios,  propia para visitarla en dos o
tres días con sus noches, sin que te sobre tiempo para nada. Existen
los dos puntos opuestos en la ciudad, nos podemos encontrar con lugares bastante asequibles y también sitios muy modernos que ya no lo son tanto, es una ciudad muy apetecible a la hora de pasear y recorrer todos sus barrios, disfrutando de la amabilidad de sus gentes y degustando su gran y diversa gastronomía. Podemos usar el metro, pero es más impactante recorrerlo a pie, y en sus tranvías sobre todo coger el número 28, que es el más turístico, ya que nos llevará a la Baixa, Alfama y el Chiado.El elevador de Santa Justa une el punto más bajo de la ciudad con la parte alta, esta escondido en una zona comercial de la ciudad y es una pieza arquitectónica espectacular de la ciudad, su diseño está inspirado en la Torre Eiffel, así subimos a la parte alta de la ciudad y poder callejear sin cansarnos.  La Plaza del Comercio es una de las más importantes de la ciudad, es una ventana abierta al mar, lo que le sirvió a la ciudad para abrirse al comercio marítimo, esta ciudad fue muy importante en la época de los Descubrimientos, por ejemplo en el Monasterio de los Jerónimos se halla la tumba del descubridor Vasco de Gama; nos encontraremos un gran monumento a todos los descubrimientos , otra edificio importante que nos encontramos en la ciudad es bastante conocida por todos los que recorren sus calles: la Torre de Belem, que en un principio fue una torre defensiva para proteger la ciudad, luego se transformó en un faro y en el Centro Aduanero. Cuando llegamos a la ciudad, nos llama la atención un par de puentes espectaculares, uno de ellos es el puente Vasco de Gama que está considerado el puente más largo de Europa y une el norte con el sur de la ciudad; y el puente 25 de
Torre de Belem.
Abril, que tiene la particularidad de ser el puente colgante más largo de Europa y fué el primero de la capital lisboeta, hay veces que se le puede comparar con el Golden Gate de San Francisco. Algo que marcó un antes y un después en la modernidad de la ciudad fue la celebración de la Expo en el 1998, revolucionó la ciudad culturalmente; después de terminar ésta, también formaron parte de la ciudad algunas edificaciones que actualmente se han involucrado en la ciudad, el Parque de las Naciones forma parte de esta ciudad cosmopolita. Un edificio emblemático y que todo turista escribe en su diario es el magnígico Oceanario, un gran edificio de dos plantas y está flotando en el río, es espectacular ver las difernentes clases de especies y plantas que vemos. Podemos apreciar todo el parque montando en el funicular y así a vista de pájaro apreciaremos toda la belleza del lugar, el parque le ha dado otro punto de interés a la ciudad, ya que se ha llenado de restaurantes, bares y lugares de ocio.
  Todo lugar que visitamos nos llama la atención por algún detalle, lugar, sonido, aroma, comida... En Lisboa algo que me llamó la atención tanto para el paladar como para la vista fue poder ir a degustar sus famosos pasteles de Belem, ya de por sí el lugar donde se toman es espectacular, la antigua fábrica que actualmente se ha convertido en un Café, es preciosa con sus paredes llenos de los típicos azulejos portugueses, el olor a dulces recién hechos, ya lo dice todo se coge el tranvía número 15 que te dejará allí cerquita, sería imperdonable irse de la ciudad sin probar estas delicias con un buen café expreso, delicioso. No se puede uno ir de esta ciudad sin comer la típica Francesinha (especie de sandwich con jamón, embutidos, queso, huevo, acompañado por patatas fritas y una salsa "ligerita"). Para deleitarnos de su gastronomía, hay una serie de platos típicos como son: el Bacalhau (Plato totalmente típico portugués) en todas sus variedades: bacaljau a bràs, com natas..., sardinhas assadas, marisco, caldo verde...., el pan de milho (maíz), y por supuesto el buen vino.
   Dando un paseo por sus calles frente al café "A Brasileira" no puedes dejar escapar hacerte una foto con la escultura de bronce de Fernanco Pessoa. No nos podemos olvidar de sus platos típicos Si todavía no estamos cansados, debemos disfrutar de la noche Lisboeta, comenzaremos en el Barrio Alto donde encontraremos un sinfín de bares y restaurantes, donde se puede disfrutar de la gastronomía portuguesa, en la que encontraremos muchas variantes de bacalao. Durante la noche nos encontraremos diversos lugares en los que podemos disfrutar de la música típica del país, los Fados. El Fado es la música más típica de Portugal, melancólica y popular, te atrapa el oído y el corazón.
  Lisboa es una de esas ciudades que te enamoran minuto a minuto, paseo a paseo..., porque cuando te invada la "Saudade", sólo se cura de una manera.....regresando. Es un Museo al aire libre donde encontrar muchos lugares interesantes para ver, sus plazas, monumentos, puentes y atracciones, dignos de ver. Es una ciudad propicia para escapadas ya que cumple con los tres requisitos mágicos: esta cerquita, es preciosa y bastante económica. Es la ciudad conocida como la de las "siete colinas", famosa por sus tranvías y sus muchas cuestas. Sus barrios son: Barrio Alfama, Belem, Chiado, Alto y la Baixa que es el centro de la ciudad.
Monumento a los Descubridores.
Como no, no olvidarse de visitar sus alrededores: Carcavelos, Estoril con sus playas; un lugar de cuento como Sintra con sus palacios, castillo y el bosque que le rodea, al que podemos ir en tres desde Lisboa. Es una bella ciudad que parece que está anclada en el pasado, y que no nos podemos perder.

        "Lisboa cheira aos cafés do rossio
E o fado cheira sempre a solidao 
Cheira a castaha assada se está frío
Cheira a fruta madura quando é verao."




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